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La coma (2, unas que sí van)
Aunque la puntuación tiene pocas normas, hay unas cuantas situaciones en las que se puede afirmar que no hay que poner una coma; esa dosis de atutía fue Las comas que no van. Pero alguna hay que poner y ahí empiezan las dudas. Un método (no inusual entre algunos gremios que suelen redactar textos) es coger una cierta cantidad y dejarlas caer a voleo, pero la experiencia dice que casi siempre caen donde no deben y que se nota mucho, así que veamos algunas de las funciones que desempeña la coma y las normas (o los usos y costumbres) para su colocación.
Separar elementos de una enumeración
Los elementos separados pueden ser oraciones completas.
Se han puesto imposibles de precio las berenjenas, los pimientos y las vacaciones en las Seychelles.
Me voy de vacaciones, me olvidaré de todo, me relajaré una barbaridad y cuando vuelva tendré muchas ganas de trabajar.
Se han puesto imposibles de precio las berenjenas, los pimientos y las vacaciones en las Seychelles.
Me voy de vacaciones, me olvidaré de todo, me relajaré una barbaridad y cuando vuelva tendré muchas ganas de trabajar.
En los dos ejemplos podría haber puesto la conjunción y en vez de comas, ya que se trata de añadir elementos; lo que no se puede hacer es poner las dos cosas. Dicho de otra manera, antes de una conjunción copulativa no va una coma…, excepto algunas veces; así que como el asunto tiene excepciones, discusiones, puntos de vista y gustos variados, el asunto una dosis generosa de atutía que ya está preparándose en la botica.
También desempeña esta función el punto y coma (será otra dosis de atutía).
Separar y acotar un inciso
Un inciso es una parte del texto que añade algún detalle al discurso principal, pero que no es imprescindible; si se elimina el inciso y las comas que lo delimitan, el texto tiene sentido y queda bien puntuado.
Quiero encontrar, sin tardar mucho, un billete barato a las Seychelles. Que no es que no pueda pagar, que no es por dinero, uno bien caro y en primera clase. Pero, mira, lo que me ahorre en el vuelo, porque en barco no pienso ir, me lo gasto, cuando me haya instalado en un chiringuito de la playa, en piñas coladas.
Quiero encontrar, sin tardar mucho, un billete barato a las Seychelles. Que no es que no pueda pagar, que no es por dinero, uno bien caro y en primera clase. Pero, mira, lo que me ahorre en el vuelo, porque en barco no pienso ir, me lo gasto, cuando me haya instalado en un chiringuito de la playa, en piñas coladas.
Nada hay más fácil que liarse con un inciso, estirarlo y olvidarse de poner la coma que lo cierra. También es fácil ponerlas antes de que empiece el inciso.
Las Seychelles no están a la vuelta de la esquina, así, que ya que voy, las veo todas. No me importa echar algún día más, y de paso, conozco seychellanos.
Las Seychelles no están a la vuelta de la esquina, así que, ya que voy, las veo todas. No me importa echar algún día más y, de paso, conozco seychellanos.
Las Seychelles no están a la vuelta de la esquina, así, que ya que voy, las veo todas. No me importa echar algún día más, y de paso, conozco seychellanos.
Las Seychelles no están a la vuelta de la esquina, así que, ya que voy, las veo todas. No me importa echar algún día más y, de paso, conozco seychellanos.
¡Ah! y mejor comas que rayas (las rayas son harinas de otro costal; dicho en lenguaje de blog, tendrán su propia entrada).
Separar el vocativo
Vale, ya no se escriben postales, pero sí mensajes por otras vías, y que la comunicación sea electrónica no exime de poner una coma que separe el saludo del nombre de la persona a la que se dirige el mensaje (ni de poner los dos puntos después).
Hola, Abundio: Te escribo esta postal desde las Seychelles.
Hola, Abundio: Te escribo esta postal desde las Seychelles.
Y aunque no se trate de una misiva, el vocativo, que no siempre es un nombre propio, sigue yendo entre comas.
—Ya ve, señorita, las Seychelles son un lío. Si quiere le hago de guía.
—Va a ser que no, guapito de cara, ya me apaño yo con un mapa.
—Ya ve, señorita, las Seychelles son un lío. Si quiere le hago de guía.
—Va a ser que no, guapito de cara, ya me apaño yo con un mapa.
Separar y acotar estructuras explicativas
Una estructura explicativa es la que explica algo sobre lo que hay justo antes. Esa definición ha sido un viaje sin alforjas, que no hacen falta. La última frase que has leído (justo antes de la que estás leyendo) no justifica la perogrullada de la penúltima, sino que solo sirve para ejemplificar una estructura explicativa: explica que no hacían falta alforjas para el viaje. Si no hubiera escrito una coma antes de que, el significado sería que hay unas alforjas necesarias y otras que no lo son, y que el viaje se hace sin las innecesarias (y sería una estructura especificativa). Al hablar es común marcar cierta pausa y hasta un cambio de entonación en las estructuras explicativas, aunque es frecuente que se produzca ambigüedad; sin embargo, en un texto escrito la coma lo deja bien claro.
El candidato, que se peina coleta, hace malabares para no decir que es de izquierdas.
El candidato que se peina coleta hace malabares para no decir que es de izquierdas.
El candidato, que se peina coleta, hace malabares para no decir que es de izquierdas.
El candidato que se peina coleta hace malabares para no decir que es de izquierdas.
En la primera oración se habla de una persona y se explica cómo se peina. En la segunda se especifica de cuál de todos los candidatos se está hablando y se deja abierta la posibilidad de que los otros sí digan claramente si son de izquierdas o de derechas.
Separar un complemento adelantado de la oración
Y el ejemplo va a servir de explicación.
Por desgracia, no hay una norma fija para estas comas. En los libros y otros textos escritos, verás que unas veces los complementos adelantados van separados por coma y otras veces, no.
Por desgracia, no hay una norma fija para estas comas. En los libros y otros textos escritos, verás que unas veces los complementos adelantados van separados por coma y otras veces, no.
Hay quien dice que se pone coma si el complemento adelantado está formado por más de cuatro palabras.
Separar las muletillas de confirmación
Por una vez, la pausa que se hace al hablar coincide con la coma.
Ya te había dicho que muchas comas son cuestión de gustos, ¿no? Es un lío, ¿ves? Acabas desarrollando un estilo propio de puntuar el texto, ¿verdad? Eso al escribir es importante, ¿no te parece?
Ya te había dicho que muchas comas son cuestión de gustos, ¿no? Es un lío, ¿ves? Acabas desarrollando un estilo propio de puntuar el texto, ¿verdad? Eso al escribir es importante, ¿no te parece?
Separar conectores de la oración que introducen
Es probable que estas comas sean las que más dependen del gusto. Ahora bien, lo usual es ponerlas. Unos cuanto ejemplos de esos conectores son: en cuanto a…, con relación a…, por lo que respecta a… Además, la coma no es optativa con conectores que introducen una explicación o que afectan al significado de toda la oración; aquí van unos cuantos: esto es, es decir, o sea, a saber, pues bien, ahora bien, en tal caso, por un/otro lado, en primer lugar, por último, además, a pesar de todo, por el contrario, sin embargo,no obstante, en cambio, por lo general, efectivamente, generalmente, naturalmente.
Por lo tanto, el autor siempre tiene la última palabra. No obstante, el editor puede indicar un estilo de marcar los conectores. Además, el corrector puede cambiar la puntuación.
Por lo tanto, el autor siempre tiene la última palabra. No obstante, el editor puede indicar un estilo de marcar los conectores. Además, el corrector puede cambiar la puntuación.
Por otra parte, es posible escribir los conectores en medio de la oración; en ese caso deben ir siempre entre comas.
El autor, por lo tanto, siempre tiene la última palabra. El editor, no obstante, puede indicar un estilo de marcar los conectores. El corrector, efectivamente, puede cambiar la puntuación.
El autor, por lo tanto, siempre tiene la última palabra. El editor, no obstante, puede indicar un estilo de marcar los conectores. El corrector, efectivamente, puede cambiar la puntuación.
Separar oraciones
Las oraciones simples que forman parte de una compuesta están separadas mediante una coma siempre que la oración subordinada vaya delante de la principal. Como hay unos cuantos tipos de oraciones y algunas particularidades en las que vale la pena detenerse, reservaré la explicación y los ejemplos detallados para otra dosis de atutía. De momento, solo unos ejemplos.
Aunque parezca que lo de las comas es un lío, acabas cogiéndole el tranquillo.
Si esperas encontrar normas claras y sencillas, olvídate de aprender a puntuar.
Puedes repartir las comas al tuntún, pero es probable que no pongas bien ni una.
Aunque parezca que lo de las comas es un lío, acabas cogiéndole el tranquillo.
Si esperas encontrar normas claras y sencillas, olvídate de aprender a puntuar.
Puedes repartir las comas al tuntún, pero es probable que no pongas bien ni una.
Sustituir un verbo que ya ha aparecido
Entre los poderes de la coma está el de hacer de verbo, siempre que ya haya aparecido en el texto y no esté muy lejos.
La vaca asoma en lontananza. Las nubes, por encima. La vaca da leche; las nubes, agua. La vaca come hierba; las nubes, aire. El pastor mira la vaca; el poeta, las nubes, y tú, al suelo para ver por dónde pisas.
La vaca asoma en lontananza. Las nubes, por encima. La vaca da leche; las nubes, agua. La vaca come hierba; las nubes, aire. El pastor mira la vaca; el poeta, las nubes, y tú, al suelo para ver por dónde pisas.
Está claro que las nubes asoman por encima, que dan agua y que comen aire; también que el poeta mira las nubes y tú miras al suelo. Y gracias a unas cuantas comas se evita la repetición de verbos. Conste que no es por ahorrar palabras, sino porque las repeticiones no son de buen estilo en castellano (generalizando y sin pensar en efectos particulares buscados y conscientes).
Es muy frecuente usar la coma en vez de los verbos ser o estar. También se hace al hablar, con una pausa más o menos marcada.
Tus amigos, de cañas, y tú, con la declaración del IVA. Claro que tus amigos son previsores, y tú, procrastinador. No pasa nada, solo que las cañas están en el bar y lo del IVA, en el ordenador.
Tus amigos, de cañas, y tú, con la declaración del IVA. Claro que tus amigos son previsores, y tú, procrastinador. No pasa nada, solo que las cañas están en el bar y lo del IVA, en el ordenador.
Sin comas, hubiera sido así: Tus amigos están de cañas y tú estás estudiando. Claro que tus amigos son listos y tú eres procrastinador. No pasa nada, solo que las cañas están en el bar y lo del IVA está en el ordenador.
Introducir un matiz expresivo o destacar una circunstancia
Se trata de comas sin justificación sintáctica, pero con una enorme capacidad semántica.
Me voy a las Comoras, sin ti esta vez.
Me voy a las Comoras, sin ti esta vez.
Y el interlocutor entiende que no te lo llevas porque en las Seychelles te dio el viaje. En una conversación hablada, habría una pausa y un cambio de entonación; ese significado se consigue con la coma (y con la cooperación del lector, claro).
Separar elementos de expresiones numéricas
En las fechas, el día de la semana y el día del mes se separan mediante una coma; también el lugar de datación y el día del mes. Además, en las direcciones, entre el nombre de la calle y el número del edificio se pone una coma.
El Villarejo de los Olmos, 30 de marzo de 1916.
Calle Rubio, 4, 2.º dcha.
El Villarejo de los Olmos, 30 de marzo de 1916.
Calle Rubio, 4, 2.º dcha.
Y en castellano, se suele emplear la coma para separar la parte decimal, pero nunca para marcar los millares.
Para acabar, como casi todo lo que tiene que ver con las comas es un depende y un casi siempre pero a veces, acabaré con una certeza que dé reposo a las almas desasosegadas por la maldita coma: etcétera, tanto la palabra completa como su abreviatura, etc., siempre va entre comas, salvo que esté al final de la frase, en cuyo caso irá seguida de un punto; nada, ni esto podía ir sin una excepción.
La coma (3, entre oraciones)
En la anterior dosis de atutía anuncié que la siguiente sería el ungüento para separar oraciones simples que forman una compuesta. Pues aquí va.
El principio general es que siempre que la oración subordinada vaya delante de la principal, se pone una coma entre ellas.
Aunque parezca que lo de las comas es un lío, acabas cogiéndole el tranquillo.
Si esperas encontrar normas claras y sencillas, olvídate de aprender a puntuar.
Aunque parezca que lo de las comas es un lío, acabas cogiéndole el tranquillo.
Si esperas encontrar normas claras y sencillas, olvídate de aprender a puntuar.
Puede servir de pista que estos ejemplos se parecen mucho a los del apartado «Separar un complemento adelantado de la oración» de la entrada anterior. Esa misma pista lleva a pensar que si las dos oraciones que forman la compuesta estuvieran en el orden inverso (la principal antes que la subordinada), no habría coma de separación.
Acabas cogiéndole el tranquillo aunque parezca que lo de las comas es un lío.
Olvídate de aprender a puntuar si esperas encontrar normas claras y sencillas.
Acabas cogiéndole el tranquillo aunque parezca que lo de las comas es un lío.
Olvídate de aprender a puntuar si esperas encontrar normas claras y sencillas.
Ahora bien, en las oraciones compuestas en las que una introduce una restricción, una salvedad o una objeción a la otra, va coma entre ambas, independientemente del orden.
No quería comer más regaliz, salvo que trajeran el rojo. Aunque teniendo en cuenta el atracón que se había dado, era mejor que dejara de comer. Le habían dicho que la merienda iba a ser ligera, pero no se imaginaba que solo hubiera chuches y vino. Si bien le gustaban ambas cosas, le parecía un surtido raro para un entierro.
No quería comer más regaliz, salvo que trajeran el rojo. Aunque teniendo en cuenta el atracón que se había dado, era mejor que dejara de comer. Le habían dicho que la merienda iba a ser ligera, pero no se imaginaba que solo hubiera chuches y vino. Si bien le gustaban ambas cosas, le parecía un surtido raro para un entierro.
Para no poner más tecnicismos gramaticales, baste decir que ese tipo de oraciones van introducidas por: salvo, menos, excepto, pero, mas, si bien, aunque, sin embargo, sino.¡Bien!, esa lista es muy útil, salvo que la última conjunción, sino, no va precedida de coma cuando significa algo así como ‘más que’, ‘salvo’, ‘excepto’, ‘aparte de’. Y ya es raro, puesto que antes de salvo y excepto sí va coma; lo dice la Ortografía de la RAE, así que reclamaciones al maestro armero).
No plantaría más flores sino geranios blancos.
(= No plantaría más flores aparte de geranios blancos).
No plantaría más flores sino geranios blancos.
(= No plantaría más flores aparte de geranios blancos).
También va coma en oraciones compuestas en las que la segunda expresa una consecuencia de la primera. Se reconocen porque la consecuencia suele ir introducida por de manera que, así que, conque.
Es 15 de abril, así que la tarde la dedicaré a hacer la declaración trimestral del IVA.
Es 15 de abril, así que la tarde la dedicaré a hacer la declaración trimestral del IVA.
Y cuando una oración explica la causa de lo que dice la otra, se distinguen dos casos, uno con coma y el otro sin ella:
No se vendrá de cañas; está haciendo el IVA, porque es 15 de abril.
No se vendrá de cañas; está haciendo el IVA porque es 15 de abril.
No se vendrá de cañas; está haciendo el IVA, porque es 15 de abril.
No se vendrá de cañas; está haciendo el IVA porque es 15 de abril.
El primer ejemplo dice que como yo sé que el 15 es el último día para presentar la declaración trimestral del IVA, deduzco que mi amigo está preparando el trámite y no saldrá. En ese caso el porque no introduce una explicación real, por eso está separado por una coma. El segundo ejemplo dice que la razón de que esté haciendo el IVA es que es 15 de abril; es una explicación real de la causa y por eso no va precedida de coma.
Si de lo que se trata es de poner orden al decir que puede pasar una cosa u otra (oraciones distributivas), nada mejor que una coma. También son necesarias en un tipo especial de esas oraciones: en las que interviene la expresión no solo… sino que.
Bien salga un geranio, bien brote una tomatera, la terraza quedará muy lucida. No solo estará bonita, sino que resultará acogedora.
Bien salga un geranio, bien brote una tomatera, la terraza quedará muy lucida. No solo estará bonita, sino que resultará acogedora.
Seguro que hay algún caso que no sale en esta entrada ni en las otras que tratan de la coma (aún falta una dedicada a la muy conflictiva, o no tanto, relación entre coma y conjunciones copulativas y disyuntivas) que hace bailar las comas. A cualquiera que escriba le saldrán decenas de frases en las que dudará si poner o no una coma. Es más, ante un mismo texto, dos personas con sólidos conocimientos de puntuación y con muy buen gusto en la redacción tendrán opiniones distintas sobre la mejor solución.
Si lo sé, no vengo. Si lo sé me quedo.
Si lo sé, no vengo. Si lo sé me quedo.
Nadie puede decir que una de esas dos oraciones está bien puntuada y la otra no; ni siquiera que una esté mejor puntuada que la otra. Depende del gusto del redactor, del estilo del texto en el que se encuentren y de otros factores subjetivos y sutiles que no se pueden someter a normas estrictas.
Conozco un excelente corrector que habla de la puntuación consciente (no de la normativa) y otro que mantiene que quien escribe (y no digamos quien corrige) puede interpretar la norma y adaptarla a sus necesidades expresivas. Pues esa es la cuestión. La puntuación tiene algunas normas y muchas recomendaciones, pero como el catálogo de situaciones es infinito es posible saltarse las unas y las otras; eso sí, si se conocen al dedillo y no se olvida que una coma puede cambiar el significado; mira si no qué fácil es pasar de sinvergüenza que compra políticos a politógo con dotes adivinatorias.
Tras las elecciones, han cambiado el alcalde como les dije.
Tras las elecciones, han cambiado el alcalde, como les dije.
Tras las elecciones, han cambiado el alcalde como les dije.
Tras las elecciones, han cambiado el alcalde, como les dije.
Esta va a ser la última entrada dedicada a la coma (ya era hora, sí) y va a tratar el pesadísimo asunto de la coma antes de conjunción copulativa o disyuntiva.
La doctrina tradicional es que antes de conjunciones copulativas y disyuntivas nunca va coma; y, claro, ese nunca hace que casi cualquier doctrina valga poco. Así que vamos a dejarlo en que casi nunca va y veamos ejemplos de uso incorrecto o innecesario; y otros de comas muy bien puestas delante de conjunciones copulativas. Antes de empezar, vale la pena recordar que las conjunciones copulativas son y (y su variante e), ni, que, y que la disyuntiva es o (y su variante u), y así, como el que no quiere la cosa, en este párrafo ya van unos cuantos ejemplos de coma antes de y.
Como punto de partida hay que pensar que cuando la conjunción y está entre dos oraciones las une, así que no hay motivo para separarlas con una coma.
Va a por bebidas, y entre ellas trae un orujo de cerezas que no hay quien se beba.
Va a por bebidas y entre ellas trae un orujo de cerezas que no hay quien se beba.
Va a por bebidas, y entre ellas trae un orujo de cerezas que no hay quien se beba.
Va a por bebidas y entre ellas trae un orujo de cerezas que no hay quien se beba.
En la frase anterior cabe la posibilidad de considerar que hay un inciso, que irá entre comas; pero entre dos, que abrirán y cerrarán el inciso, no antes de la conjunción.
Va a por bebidas y, entre ellas, trae un orujo de cerezas que no hay quien se beba.
Va a por bebidas y, entre ellas, trae un orujo de cerezas que no hay quien se beba.
A pesar de una especie de leyenda que se extiende, impulsada por los calcos del inglés, el principio general rige aunque el sujeto de las dos oraciones sea distinto. Vamos a repetirlo porque hay cierto empeño en que no sea así: que dos oraciones unidas por la conjunción copulativa tengan distinto sujeto no es motivo para poner una coma antes de la conjunción.
♦ La tía Agustina hacía las mejores longanizas de la provincia y la tía Peregrina era imbatible con las morcillas.♦ Estoy pensando en irme de vacaciones a Túnez y Grecia también es una buena opción. Ni los tunecinos son asesinos ni los griegos unos apestados.
♦ La tía Agustina hacía las mejores longanizas de la provincia y la tía Peregrina era imbatible con las morcillas.♦ Estoy pensando en irme de vacaciones a Túnez y Grecia también es una buena opción. Ni los tunecinos son asesinos ni los griegos unos apestados.
Muy bien, y ahora que está claro el patrón general, veamos casos en lo que puede, y a veces debe, ir una coma antes de una conjunción copulativa o disyuntiva.
— Es frecuente, aunque no obligatorio, poner una coma delante de la conjunción si la primera oración es larga.
Las dos bandas de música que patrocinaba la empresa de alpargatas del pueblo se ofrecieron a participar en las fiestas de aquel año que llovía tanto que no pudieron sacar la virgen en procesión por miedo de que se le estropeara el manto bordado en oro, y el que al final decidió cuál salía fue el del trombón, que tocaba en las dos.¿Que cómo de larga ha de ser una oración para considerarla larga? ¡Qué buena pregunta!
Las dos bandas de música que patrocinaba la empresa de alpargatas del pueblo se ofrecieron a participar en las fiestas de aquel año que llovía tanto que no pudieron sacar la virgen en procesión por miedo de que se le estropeara el manto bordado en oro, y el que al final decidió cuál salía fue el del trombón, que tocaba en las dos.¿Que cómo de larga ha de ser una oración para considerarla larga? ¡Qué buena pregunta!
— Cuando esa y significa pero. En este caso la coma es optativa.
∼ Mi amiga se ha ido a vivir a París, y su novio se ha quedado aquí.
∼ Mi amiga se ha ido a vivir a París y su novio se ha quedado aquí.
∼ Mi amiga se ha ido a vivir a París, y su novio se ha quedado aquí.
∼ Mi amiga se ha ido a vivir a París y su novio se ha quedado aquí.
— Cuando la conjunción une todo lo que va detrás con todo lo que va delante; dicho de otra manera, cuando antes de la y hay otra y.
Se fueron los suevos y los alanos y llegaron los godos. Pretendían conquistar el reino ycambiarlo todo y establecer su poder. Se fueron los suevos y los alanos, y llegaron los godos. Pretendían conquistar el reino, ycambiarlo todo y establecer su poder.
Se fueron los suevos y los alanos y llegaron los godos. Pretendían conquistar el reino ycambiarlo todo y establecer su poder. Se fueron los suevos y los alanos, y llegaron los godos. Pretendían conquistar el reino, ycambiarlo todo y establecer su poder.
— También se escribe coma antes de la conjunción si lo que la precede es una enumeración y lo que va después no es un elemento de esa enumeración.
♦ Ampliaron la aceras, cambiaron el pavimento, pusieron farolas nuevas, adecentaron las paredes, y ahora la ocupa la terraza de un bar.♦ Han privatizado servicios sanitarios, han entregado el control de puertos y aeropuerto a consorcios privados, han dejado que los centros religiosos acaparen una buena parte de la enseñanza, les han dado privilegios inusitados a las eléctricas, les han regalado el agua a los oligopolios, y se extrañan de que esperemos como agua de mayo opciones políticas nuevas.
♦ Ampliaron la aceras, cambiaron el pavimento, pusieron farolas nuevas, adecentaron las paredes, y ahora la ocupa la terraza de un bar.♦ Han privatizado servicios sanitarios, han entregado el control de puertos y aeropuerto a consorcios privados, han dejado que los centros religiosos acaparen una buena parte de la enseñanza, les han dado privilegios inusitados a las eléctricas, les han regalado el agua a los oligopolios, y se extrañan de que esperemos como agua de mayo opciones políticas nuevas.
Los parecidos de esta entrada con la realidad no son mera coincidencia: la longaniza de la tía Agustina y las morcillas de la tía Pere eran memorables.
Y ante la duda, las comas mejor echarlas de menos que de más.


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